Evaluación psicopedagógica y perfil neuropsicológico infantojuvenil.
Exploramos funciones cognitivas, emocionales y sociales para orientar intervenciones personalizadas.
Es un proceso especializado que evalúa el funcionamiento cognitivo, emocional, conductual y social de niños y adolescentes. Se centra en funciones como el razonamiento, la memoria, la atención, el lenguaje, las habilidades visuoespaciales y las funciones ejecutivas, entre otras áreas que impactan en el aprendizaje y el comportamiento.
La evaluación puede incluir pruebas estandarizadas, observaciones clínicas e entrevistas. Ninguna instancia es invasiva: se propone responder preguntas, resolver tareas visuales, construir con cubos, entre otras actividades que se abordan como desafíos, resultando atractivas y entretenidas.
Obtener una comprensión detallada del perfil de aprendizaje, identificando fortalezas y desafíos en las áreas cognitivas exploradas. Esta información permite planificar intervenciones acordes a la individualidad de cada niño o adolescente y acompañar su desarrollo.
Podés traer informes escolares, derivaciones, estudios previos y cualquier material que consideres de utilidad para comprender el motivo de consulta.
Habitualmente se realizan entre 4 y 5 encuentros de evaluación, con una duración aproximada de 45 a 60 minutos por sesión, ajustándose a la individualidad.
La evaluación se realiza en el consultorio. Podemos articular con la escuela a través de orientaciones y recomendaciones para el equipo docente.
Sí, se entrega un informe con resultados y sugerencias para la familia y la escuela, orientado al acompañamiento del desarrollo.